Fiestas y Tradiciones de Otoño Esta festividad se enmarca dentro de la tradición del culto a los muertos. No es extraño que tenga lugar justamente en otoño, cuando la naturaleza va muriendo poco a poco y se prepara a cubrirse con el sudario blanco del invierno.
Son muchas las tradiciones que concurren en estas fechas: desde las referencias literarias (D. Juan Tenorio de José Zorrilla; El Estudiante de Salamanca de José de Espronceda...), hasta las puramente gastronómicas que nos conducen al aspecto más lúdico de la celebración: LA CASTAÑADA.
En efecto, antiguamente, después de cenar, se celebraba la castañada, comida familiar dedicada a los muertos y que era recuerdo de las antiguas comidas funerarias. Se hacía la cena habitual y seguidamente se comían las castañas asadas al fuego del hogar, así como los panellets u otros dulces propios del día, y se bebía vino que tenía que ser dulce o blanco. Las castañas se abocaban encima de la mesa y todo el mundo iba cogiendo a su discreción.
Esta costumbre de comer castañas (que por otro lado es el fruto típico de la
estación junto con otros frutos secos: almendras, avellanas...), se complementa con la de
consumir un tubérculo parecido a la batatata (de la cual es una variedad): el boniato. Y
juntos nos llevan a la aparición de uno de los personajes más carismáticos y
entrañables de la época: La castañera.
Castañas vestidas de marrón nos miran bajo su caparazón mecidas en su cuna de hierro ardiente esperan a que alguien les hinque el diente Jo sóc la moniatera, i venc molts bons moniatos Quan les castanyes no agraden gaire moniatos venc a cabassos.
Poemas escritos por alumnos de 14 años (8º E.G.B. St. Paul's School, Barcelona)
El otro manjar mencionado es el panellet. Es un pastelillo que los
padrinos regalaban a sus ahijados, como por Pascua les daban la mona. Hay que decir que
raramente se compraban: se adquirían en las rifas que por todos los lugares se instalaban
durante toda la mañana del día de Todos los Santos. También era habitual que las
propias familias elaborasen los panellets en sus casas.
Per aconseguir uns panellets excepcionals
sucre i ametlla picada a parts iguals
amb les mans hem de barrejar
fins a fer un massapà.
Per a donar consistència amb dares ho rebaixeu
i un producte hi barregeu
per donar gust i nom al panellet
que talleu quadrat, rodó o amb forma de bolet.
Si els panellets són de pinyons
els haureu de fer rodons
i perquè no es desfacin, amb les mans ben premut
hi enganxeu el fruit sec, untat amb ou batut.
Col·loqueu-los en una safata amb oli untada
que a temperatura alta dins al fom anirà ficada
i quan comencin a tenir el color daurat
els traureu del fom ben aviat.
Els panellets heu de deixar refredar
per després poder-los menjar.
Sara Goodman Ariadna-A. Solé
"Panellets"
Para unos cuarenta panellets.
El marzapán, que es la base necesaria para hacer los panellets, se hace únicamente con
almendras y azúcar. Pero resultaría muy caro y por esto, el marzapán hecho con la ayuda
de algunas patatas tiene suficiente calidad para que consigamos unos buenos panellets.
Trabajaremos las almendras crudas y trituradas hasta que queden como harina. Añadiremos
las patatas peladas y bien frías (mejor que haga cinco o seis horas que estén hervidas),
el azúcar y la corteza de limón rallada.
Solo trabajaremos la masa el tiempo justo para que nos quede unida. A continuación
haremos unas bolitas, las rebozaremos ligeramente con Maizena, las pasaremos por clarade
huevo batida y las tendremos a punto para decorarlas.
Panellets de piñones : a continuación fijaremos los piñones (media libra) a
las bolitas y las iremos poniendo en una fuente untada con mantequilla, las pintaremos con
yema de huevo y las coceremos en el horno muy caliente. No dejar que se doren demasiado
pues quedarían resecas.
Panellets de almendras : seguiremos las instrucciones anteriores, con media libra
de almendras crudas a trozos.
Panellets de frutas confitadas : hacer las bolitas aplastadas y poner encima la
fruta confitada.
Panellets de coco : pondremos la misma cantidad de marzapán y de coco rallado.
Hacer las bolitas y cocerlas ligeramente en el horno.
No obstante, además de los personajes vistos: castañera, boniatera y
rifador, la tradición recoge en Cataluña multitud de personajes que antaño eran
imprescindibles. A tal efecto se recomienda consultar El Costumari de Joan Amades.
AMADES Joan : "Costumari Català" Volum V, Salvat Editores, S.A. Barcelona 1985
Email : Pat Spiller-Spanish Festivals or Festivals, St. Paul's School, Barcelona