"Velorio del Angelito"

La costumbre de celebrar el "velorio del angelito" se practica aún hoy en Argentina, especialmente en el norte y noroeste, aunque no con la magnificencia de hace veinte o treinta años atras.
Consiste en efectuar una reunión, en homenaje al niño fallecido, cuando los medios económicos de los padres lo permiten; y a ella se invitan no sólo a los familiares, sino a todos los vecinos. Congregados todos, y amenizado por el tradicional bombo sonador, violines, guitarras y cajas, se realiza el "baile del angelito". Allí no debe faltar durante la noche, el café con caña, el aguardiente hervido con tala o con poleo silvestre, numerosas vasijas con aloja de algarroba blanca debidamente fermentada para reavivar el espíritu pesaroso de los atribulados padres del angelito. Al primer canto del gallo, el padrino y la madrina comenzaban la primera danza, acto en el cual uno de ellos, al compás de los acordes del arpa o la guitarra , bailaba balanceando en brazos el féretro, que después de breves minutos era pasado en brazos del padrino, quien después de unas bonitas danzas y zapateosá, al compás de la música, terminaba la despedida del ahijado. Seguidamente retumbaba en el silencio de la noche el repiqueteo del bombo y al amanecer se entonaban algunos salmos o
cantos propios del lugar para hacer volar al angelito; terminaba lleno de danzas mímicas, lamentos y cantos. Además, al mismo tiempo , debían arrojar al aire muchas decenas de cohetes, teniendo muy en cuenta de no quemar las alas del inocente párvulo que volaba buscando el seno de la gloria. Cuando se vuelve al camposanto, los acompañantes son nuevamente cumplimentados con pastelitos fríos y muy especialmente con aloja y poleo hervido, con aguardiente.

Antiguamente se solían recitar algunos versos, como los siguientes:

Angelito de la gloria,
llevas un ramo en la mano,
en el cielo y en la gloria
rogarás por tus hermanos.
Angelito de la gloria
rogarás por tus hermanos,
llevas un ramo en la frente,
rogarás por tus parientes.
Angelito de la gloria...
llevas un ramo de pata,
en el cielo y en la gloria
has de rogar por tu tata.
Angelito de la gloria
llorarás gotas de vino
en el cielo y en la gloria,
rogarás por tus padrinos.
Del tronco nació la rama
de la rama el arbolito.
Cómo lo estar sentiendo
la madre de este angelito!

Madrecita de mi vida,
no llores, no tengas penas,
ya se va tu hijo querido
salido de tus cadenas.
Dios se lo pague, mi madre,
Dios se lo ha de pagar,
por la leche que me ha dado
con tan fina voluntad.