LA CRUZ DE MATARÁ 

Antigüamente, los primeros evangelizadores, como no conocían bien el idioma de los indígenas, y urgia la necesidad de transmitir las verdades de la fe, se valieron de imágenes y simbolos; de ese tiempo nos queda un precioso legado, que es la Cruz de Matará. 
Es una talla realizada en madera de mistol, y contiene en sí la esencia de la doctrina católica. 
Según una inscripción en la parte superior, sería del año 15. Desde el  punto de vista artístico es muy bella con sus figuras estilizadas y se supone fue tallada por los indígenas bajo la dirección de los misioneros que alli trabajaban. 
Su fiesta se celebra en Matará, un pueblo que se encuentra a 130 km de la capital y congrega a gente de los alrededores  y otros que llegan peregrinando desde lugares muy distantes para agradecer al Buen Jesús de Matará. 
Vendedores ambulantes llegan los días anteriores a la fiesta y conforman un colorido paisaje que contrasta con los verdes y ocres del paisaje santiagueño. 

El día de la Exaltación de la Cruz, 14 de septiembre, es su celebración. 

Liliana Gerez Lopez 
Santiago del Estero, Argentina.-